Cher recibe premio a la trayectoria durante la 68.ª edición anual de los Premios Grammy

Cher dejó a la audiencia cautivada por su presencia y gran momento de humor

2/2/20262 min read

Cher demuestra que incluso las leyendas pueden humanizar los Grammy 2026

En una ceremonia que celebró la grandeza musical y los cruces entre generaciones, Cher volvió a ser protagonista en los Grammy Awards 2026, no por un look deslumbrante ni por una actuación, sino por un momento inesperado que terminó humanizando una noche dominada por la perfección técnica.

La artista, homenajeada con el Lifetime Achievement Award, subió al escenario entre ovaciones para agradecer un reconocimiento que resume décadas de impacto cultural. Sin embargo, una descoordinación en la dinámica del evento —con la intervención anticipada del anfitrión Trevor Noah y ajustes en la transmisión— dio pie a una breve confusión que se trasladó minutos después al momento más esperado de la noche: el anuncio de Grabación del Año.

Al leer el sobre, Cher pronunció el nombre de Luther Vandross, antes de corregirse de inmediato y anunciar a los verdaderos ganadores: Kendrick Lamar y SZA, por su tema Luther. Un lapsus que, lejos de ser un error grave, tenía una lógica evidente: la canción premiada es un homenaje directo al legado de Vandross y toma como base su emblemática If This World Were Mine (1982).

La reacción de Cher fue tan espontánea como honesta. Una disculpa breve, sin dramatismo, que reflejó oficio y temple. No hubo tensión, solo un recordatorio de que incluso las leyendas navegan el directo con la misma fragilidad que cualquier artista. En tiempos donde cada segundo se analiza en redes, el gesto fue recibido más como un acto de humanidad que como una falla.

El momento cobró aún más sentido cuando Kendrick Lamar, al recibir el premio, ofreció un discurso profundamente respetuoso hacia Vandross y Cheryl Lynn, reconociendo el peso simbólico de reinterpretar una obra que forma parte del ADN de la música contemporánea. La noche, además, selló un nuevo hito para Lamar, quien amplió su récord y se consolidó como el rapero más premiado en la historia de los Grammy.

Comparaciones con errores históricos de premiaciones no tardaron en surgir, pero este episodio quedó lejos del escándalo. Lo ocurrido con Cher no rompió la ceremonia: la hizo más real. En un escenario donde todo parece milimétricamente calculado, su equivocación recordó que la grandeza también reside en la imperfección.

Porque si algo dejó claro esta edición de los Grammy, es que Cher no solo representa un legado intocable: representa la autenticidad. Y en una industria que a veces olvida lo humano, eso también es un triunfo.